
No recuerdo cuando conocí virtualmente a Pablo Ríos AKA @TEBEOBIEN. Imagino que la mutua amistad con Hematocrítico a través de Twitter nos llevó a “followearnos” (sic) . A partir de ahí, entiendo que nuestros radares empezarían a detectar algunas sandeces sobre ufología en nuestros respectivos “timelines” y pasamos a mantenernos al tanto de nuestras cosas. En verdad, no tiene nada de raro encontrar en el Twitter a alguién que le mole “Lo OVNI” pero yo enseguida percibí que con mi tocayo compartía cierta sensibilidad a la hora de tratar este tema donde se mezclaba el respeto hacia el fenómeno, la curiosidad insaciable, la prudencia intelectual y una gran pasión , pero nunca sin perder de vista que lo absurdo forma parte indisociable del fenómeno y ante el cual uno sólo se puede enfrentar con ciertas dosis de sano cachondeo. No hay otra.
Por esta razón tuve claro llegado a cierto punto que me haría una ilusión enorme que Pablo Ríos hiciera la portada de mi ensayo. No sólo por sus habilidades con los pinceles sino porque percibía que él iba a poder captar el espiritú de mi obra. Así que de nuevo recurrí a mi infinito morrazo para proponerle a Pablo colaborar con mi obra a lo cual se mostró no sólo dispuesto sino hasta entusiasmado.
Otros autores podrían haber hecho una aproximación mucho más pop, irónica, caústica y espectacular, otros podrían haber tratado de preñar de realismo fantástico la cubierta. Lo OVNI da un juego infinito. Pero puedo afirmar sin ningún tipo de rodeos que Pablo Ríos ha hecho LA PORTADA PERFECTA. Quien haya leído el ensayo y eche un vistazo a su cubierta, lo entenderá inmediatamente.
Y por supuesto que debería hablar aquí de su cómic “Azul y Pálido” que acaba de editar Entrecomics pero que duda cabe, que tal magna obra merece un post propio en este blog. Aunque ya adelanto que cualquier aficionado a la ufología no debe dejar pasar una de las escasas veces donde cómic, lírica y ufología se funden de forma tan gracil.
Y Pablo, ya sabes, “pertenecemos al Infinito”.